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En la pequeña localidad de Ojeda se encuentran los restos de la iglesia de San Lorenzo y de la torre de los -conocidos como- “Infanzones de Ojeda”; uno de cuyos descendientes jugó un papel destacado en el descubrimiento y colonización del Nuevo Mundo.


INDICE

1. Solar de los Infanzones

2. Torre de los Infanzones

3. Iglesia de Ojeda

4. Capitán Alonso de Ojeda

La localidad de Ojeda está situada en pleno valle burgalés de Las Caderechas y se agrupa -junto con otras poblaciones- en el municipio de Rucandio. Su término ocupa una superficie de 2,69 km² y se eleva entorno a los 730 metros de altitud.

La población dista 64 kilómetros de Burgos y 2 kilómetros de la vecina villa de Quintanaopio. Para llegar a esta última, debe tomarse la carretera BU-V-5024 y recorrer la escasa distancia que separa ambas poblaciones.

1. Solar de los Infanzones

La localidad de Ojeda fue cuna y solar de los conocidos como “Infanzones de Ojeda”. Un miembro ilustre de esa estirpe, el capitán Alonso de Ojeda, viajó a las órdenes de Cristóbal Colón en su 2ª expedición a Las Indias (1493) y al cual se le atribuye -entre otras hazañas- el descubrimiento de Venezuela.

Protagonista en la primera etapa de descubrimiento y conquista del “Nuevo Mundo”, según Fernando Pizarro y Orellana (biógrafo español del siglo XVII), el capitán y explorador Alonso de Ojeda era:

«[…] de conocida calidad y nobleza, como lo muestra el ser de la solariega casa de Ojeda, cerca de Oña, en las Caderechas, merindad de Bureba, que comúnmente se le llama solar de los Infanzones de Ojeda.»

“Varones Ilustres del Nuevo Mundo… ” (Pizarro y Orellana, F. – 1639).

De lo que fue la casa de los “Infanzones de Ojeda”, conservamos una mención del siglo XVIII, en la que se apuntaba una clara fisonomía militar; haciéndolo del siguiente modo:

«Reconocieron la casa solar de dicho apellido (Alonso de Ojeda), la cual está separada de las demás, con sus fortificaciones, troneras, almenas y con sus puertas y las armas que van arriba expresados sin techumbre ni habitación por no tener sino las quatro paredes de sillería.»

2. Torre de los Infanzones

Todavía parcialmente visible, se trata de una torre o ‘casa-fuerte’ original del siglo XV. Según nos dice la tradición, fue la casa de los Alonso de Ojeda, originarios de aquí y conocidos como los “Infanzones” del lugar.

Ciertos autores describen dos construcciones anteriores, que tuvieron su continuación en el edificio que aún podemos contemplar; aunque sólo unos pocos restos de él se mantienen todavía en pie.

Emplazamiento y aspecto de la torre de los Infanzones (Ojeda, Burgos).

emplazamiento y fisonomía

La torre se localiza a la entrada del pueblo, sobre un pequeño altozano, desde donde se domina la vega cercana. El acceso a ella es dificultoso, al encontrarse completamente tomada por la maleza, sin la existencia de un camino abierto que permita el acercamiento.

El edificio presenta una planta cuadrada de 7 metros de lado, una altura aproximada de 10 y muros de algo menos de 1 metro de espesor. Se levantó con buena sillería de piedra arenisca del entorno y se distribuía en una planta baja y 2 pisos superiores, bajo cubierta.

La situación es aislada, sin otras construcciones en su entorno cercano; como (parece) era costumbre y sucede también en las ‘torres’ de las localidades cercanas de Río-Quintanilla y Terminón.

Vista interior y estado de la torre de los Infanzones (Ojeda, Burgos).

aspecto actual

De su fisonomía original apenas se conservan restos de la puerta y de pequeños vanos adintelados (ventanas), algunos orificios verticales con aspecto de troneras defensivas y lo que parece ser un balcón al Suroeste.

En el interior se aprecian los mechinales (huecos) y los restos aún de las vigas interiores, así como lo que fue el hogar de una chimenea. Sin embargo, no se observa ningún indicio de las almenas a las que se hacía referencia en la anterior descripción, del siglo XVIII.

A principios del siglo XX, presentaba un estado de ruina avanzada, aunque conservaba aún la cubierta y parte de la fachada principal; tal y como aparece en alguna de las pocas fotografías de la época.

3. Iglesia de Ojeda

A poca distancia de la torre de los “Infanzones”, en un posición aún más elevada sobre el mismo altozano, se encuentran también los restos de lo que fue la iglesia de ‘San Lorenzo’.

Se trata de un pequeño templo de origen románico, en el que se aprecian elementos de diferentes fases constructivas. Destaca la cabecera o ábside por su primitivismo, el uso de una bóveda de cañón y el aparente buen estado de conservación, frente a la ruina del resto del edificio.

Cabecera y campanario de la iglesia de ‘San Lorenzo’ de Ojeda (Burgos).

En el exterior, la cubierta de la cabecera descansa en una cornisa sobre canecillos desnudos. Presenta una forma poligonal, nada convencional, que recuerda las formas constructivas propias de época ‘pre-románica’.

La nave principal del templo se erigió (o volvió a construir) en una época posterior a la cabecera y contó, en su último tramo, con un pequeño coro de madera levantado a diferente altura.

En la entrada del edificio y separada del resto por un arco escarzano (de medio punto rebajado), se añadió con posterioridad una capilla bautismal, que hacía también las veces de antesala, y donde se observan aún los restos de la pila.

Aspecto de ‘San Lorenzo’ de Ojeda, en 1974 (imagen: Nebreda Perdiguero, E. – 2016).

El acceso desde el exterior se hacía a través de una sencilla puerta bajo arco de medio punto; resultado de una ampliación posterior, en la que se añadió la susodicha capilla bautismal. En algún momento dispuso de pórtico que protegía convenientemente la entrada del edificio.

Adosado perpendicularmente a la fábrica se encuentra el campanario, montado sobre una modesta espadaña, con acceso mediante escalera desde el exterior, muy similar a la que también se aprecia en la cercana iglesia de Herrera de Valdivielso; ambas de claro estilo ‘románico’.

4. Capitán Alonso de Ojeda

Resulta gratificante indagar en la vida y hazañas del capitán y explorador Alonso de Ojeda quien, a pesar de su importancia histórica, es muy poco conocido para el gran público español.

“Descubrimiento del Nuevo Mundo”, de Colin Magasin Pittoresque (París, 1844).

Al contrario de lo que sucede en los países del área del Caribe, donde Ojeda es una personalidad muy reconocida, a la par que controvertida, de los momentos iniciales de la conquista europea.

Se trata de un personaje muy relevante y popular en las “Españas” de finales del siglo XV y principios del XVI, con un papel sobresaliente en la ‘Guerra de Granada’ (1482–1492) y fundamental en los primeros años de exploración del ‘Nuevo Mundo’.


Texto y fotografías:

Jorge Plaza Bárcena

Enlaces de interés:

Fuentes:

“Burgos. Castillos y Fortalezas”, Rilova Pérez, I. y Heras Arroyo, F., Diputación de Burgos, Burgos — 2017.

“Varones Ilustres del Nuevo Mundo: Descubridores, Conquistadores y Pacificadores… ”, Pizarro y Orellana, Fernando — 1639.